
Malas noticias para el mercado español de coches
Las cosas no van bien en la economía interna de España. La crisis financiera ha afectado de tal manera a su propia dinámica que todas las actividades, salvo las siempre presentes estrategias de enriquecimiento ilícito, en el mundo de la economía y la producción caen estrepitosamente en tiempos en los que nada se regala.
Claramente esto tiene que verse reflejado en una industria tan productivas como es la industria del automovilismo. Es que desde que se terminaron los fondos del Plan 2000E y el IVA subió dos puntos, la situación del mercado automovilístico español va de mal en peor. En julio el descenso de las ventas fue en cierto modo mitigado por las compras de las empresas alquiladoras, pero en agosto la situación pinta de peor manera.
Según los últimos datos, en la primera quincena de agosto las ventas totales han alcanzado las 20.267 unidades, lo que representa una caída del 29,7% en relación al mismo periodo del año anterior. Importante es el descenso de las compras por parte de los particulares (-43,7%). De todos modos no será hasta septiembre cuando verdaderamente se sienta la mala situación del mercado. Los analistas estiman que en el segundo semestre del año se venderán unas 100.000 unidades menos debido al cese de las ayudas y la subida del IVA.
No podemos saber entonces si las decisiones de los goberantes han sido las más adecuadas en un contexto de desesperación. Lo que sí sabemos es que los efectos perniciosos se están mostrando poco a poco, y la tendencia no parece querer ceder.
